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La estrategia del gas natural y su contribución hacia la consecución de los objetivos medioambientales más allá del 2030

La estrategia del gas natural y su contribución hacia la consecución de los objetivos medioambientales más allá del 2030  

El gas natural está llamado a jugar un papel decisivo como combustible de transición hacia una economía descarbonizada. La consecución de los objetivos medioambientales fijados en el Acuerdo de París y el compromiso en el marco medioambiental y energético de la Unión Europea para 2030, exige de la contribución del gas natural como sustitutivo de otras fuentes energéticas de origen fósil y como respaldo de la generación renovable. No obstante, a largo plazo se estima que se produzca una caída drástica en su demanda, siendo necesario avanzar en nuevos ámbitos como el gas renovable. Bajo este marco de incertidumbre, el informe realizado por The Oxford Institute for Energy Studies titulado “Narratives for Natural Gas in Decarbonising European Energy Markets” se adentra en el análisis de la situación y las nuevas líneas de actuación en el sector gasista.

El informe resalta la importancia de desarrollar un discurso riguroso entre los operadores del sector gasista en Europa que demuestre que el gas puede mantener un lugar importante en la descarbonización de los balances energéticos europeos más allá del 2030. Ante esta coyuntura, y según el autor del estudio, Jonathan Stern, la industria gasista dispone de dos grandes líneas de actuación para hacer frente a este reto de supervivencia. Por un lado, se habla de aceptar que la demanda de gas en Europa va a disminuir después de 2030 en las economías occidentales, reorientando el negocio hacia otros mercados en expansión (especialmente en Asia). Por otro lado, propone atacar el problema desde un enfoque positivo hacia el desarrollo y la implementación de una estrategia de descarbonización que convenza a los políticos europeos de que el gas debe tomarse en serio y como una parte importante de los balances de energía a largo plazo.

De acuerdo con esta segunda opción, según se desprende del informe, los componentes principales de este discurso entre la comunidad del gas pasan por enfatizar el tamaño y el calendario de desarrollo de proyectos a escala comercial del gas renovables (biogás, biometano e hidrógeno) y por la definición de los requisitos de regulación técnica, marcos legales y fiscales y del apoyo gubernamental necesario (precio o impuesto del carbono o mediante apoyo directo a proyectos). De cara a futuro, se plantea también que una parte sustancial de la inversión requerida en estos proyectos innovadores no puede depender únicamente de la financiación gubernamental o del apoyo regulatorio, por lo tanto, la inversión del sector debe ser un elemento central del discurso para fomentar el gas renovable.

En todo caso, cabe reseñar que estas estrategias no se encuentran libres de amenazas ni desafíos, al contrario, actualmente son más que visibles. Entre ellas, se destaca las preocupaciones geopolíticas a corto plazo que se derivan de la dependencia del gas ruso, el rechazo a los hidrocarburos y la incapacidad de las empresas para planificar e invertir en un proceso de descarbonización posterior a 2030. Finalmente, el informe enfatiza la fragmentación de la cadena de valor y la incapacidad a largo plazo para persuadir a los gobiernos y reguladores para que elaboren marcos regulatorios idóneos, necesarios para crear casos de negocios de proyectos de descarbonización de gas a gran escala.

234 Modificado por última vez en Lunes, 04 Marzo 2019 15:35