Conclusiones de la conferencia "Climate Change Implications for technological developments and industrial competitiviness"

Conclusiones de la conferencia "Climate Change Implications for technological developments and industrial competitiviness"  

Fotografía cortesía de Fundación Repsol.

Intervención de la Dra. Maria Teresa Costa, Directora de la Cátedra de sostenibilidad energética de la Universidad de Barcelona, en la sesión de clausura de la conferencia.
 
Muchas gracias querido Consejero Delegado, Sras. y Sres. 
 
Me gustaría comenzar mi intervención dando las gracias a todos los ponentes y moderadores por sus relevantes contribuciones. La conferencia Climate Change: Implications for Technological Developments and Industrial Competitiveness ha sido un gran éxito.
 
La calidad de las presentaciones en todas las sesiones de esta conferencia ha sido muy destacada y se han centrado en las cuestiones clave en relación con la próxima COP21. Hay un consenso general en considerar la conferencia de Paris como la última oportunidad para alcanzar el objetivo de limitar el aumento de la temperatura y mitigar los peores efectos asociados al cambio climático.
 
A pesar del acuerdo existente sobre los efectos perniciosos atribuibles al cambio climático, las medidas adoptadas hasta ahora han sido limitadas y todavía hay un largo camino por recorrer. La percepción que explica este comportamiento ha sido destacada recientemente por el Premio Nobel, Jean Tirole, quien considera que "la mayoría de los beneficios de la mitigación son globales y distantes, mientras que los costes son locales e inmediatos".
 
Sin embargo, ahora es el momento para hacer un avance importante, construyendo puentes entre las diferentes posturas para encontrar una posición común a nivel mundial con el fin de combatir el cambio climático y la COP 21 es el lugar para hacerlo. Aunque el impacto del cambio climático se conoce, el potencial para enfrentarlo difiere de un país a otro, a pesar de esto todos los países deben hacer todo lo que este en sus manos para resolver el que se considera el problema número uno mundial. La clave para poner en común todos estos intereses divergentes podría estar en ofrecer a todos las partes implicadas la flexibilidad necesaria para que puedan cumplir con sus obligaciones sin renunciar al objetivo de crecimiento económico.
 
Para que cualquier acuerdo que se alcance en París pueda ser aplicado con éxito, este deberá tener en cuenta la competitividad industrial. Si los objetivos que se acaban fijando en la COP 21 tienen un impacto negativo en la competitividad, cabe el riesgo de que sean no sean asumidos por los países con una fuerte apuesta por un mayor desarrollo económico. En este sentido, es muy importante destacar la eficacia del impacto de las políticas aplicadas, por el miedo a la llamada "fuga de carbono". Con el fin de evitar que los efectos no deseados relacionados con la pérdida de competitividad erosionen las posibilidades de alcanzar los objetivos de cambio climático, los países deberían tener en cuenta en la negociación del acuerdo este problema.
 
Al mismo tiempo, es indiscutible que incluir medidas para proteger la competitividad industrial permitiría tener el mayor número de países dispuestos aceptar un acuerdo para combatir el cambio climático. Me gustaría señalar que cada vez más instituciones de investigación y académicas de todo el mundo coinciden en que la mejor manera de lograr los objetivos de cambio climático y evitar los efectos negativos sobre la competitividad, es a través de la innovación tecnológica. La I+D será la clave para la armonización de los dos objetivos.
 
Los expertos muestran su acuerdo en el establecimiento de metas flexibles en función de la relación coste-eficicacia de los esfuerzos de cada país para combatir el cambio climático. Este esfuerzo debe corresponder con su capacidad para proporcionar soluciones en el alcance del objetivo de la mitigación del cambio climático y ventajas en términos económicos y sociales.
 
De otra parte, existe una preocupación por la falta de conciencia pública acerca de los efectos del cambio climático por lo que es absolutamente necesario implementar un conjunto de reglas que impulsen la transformación hacia un modelo sostenible. Por ello, todos los informes y estudios sobre el tema señalan la dificultad que supone alcanzar el objetivo de limitar el aumento de temperatura global en 2ºC para el año 2050 si no hay un ambiente de cooperación entre los países para hacer frente a este desafío. El mensaje a utilizar en el marco de negociación de la COP21 es que sin la cooperación y el esfuerzo compartido el acuerdo no va a ser lo suficientemente robusto para afrontar los peores efectos derivados del cambio climático. La primera mesa de esta jornada ha permitido analizar la importancia de la COP 21 y la necesidad de conseguir ese entendimiento y voluntad comunes.
 
En Europa, la reducción de las emisiones estará impulsada por el sistema EU ETS (comercio de los derechos de emisión), junto con el desarrollo de las energías renovables y la mejora de la eficiencia energética. El comercio de los derechos de emisión podría ser un buen ejemplo para otros países para poder cumplir el compromiso adquirido en París respecto a la reducción de emisiones CO2. Hoy se ha planteado la posibilidad de revisar el actual sistema para el comercio de los derechos de emisión y tener en cuenta las diferentes situaciones de la industria a fin de que no se produzcan efectos desfavorables para la competitividad. Este enfoque pudiera ayudar a una mayor aceptación del comercio de los derechos de emisión por parte de países en desarrollo y de los grupos empresariales más afectados por EU ETS.
 
Ahora bien, de nuevo hay que subrayar que el objetivo de reducción de emisiones no será alcanzable si no se impulsa con éxito la I+D, para conseguir mediante el cambio tecnológico, tanto la mitigación del cambio climático como avances en la competitividad, en la línea de lo que han apuntado los ponentes de la segunda y tercera mesa.
Esta conferencia ha considerado el desarrollo tecnológico y la competitividad industrial como cuestiones clave para una política climática exitosa. Una conclusión de esta jornada es que la Cumbre de París debe trabajar en el marco de estas coordenadas.
 
Las presentaciones han defendido que la investigación y el desarrollo tecnológico son imprescindibles para hacer frente al cambio climático. La principal conclusión en este sentido, es que un esfuerzo compartido para potenciar la innovación en energía limpia es la única forma en que el mundo puede cumplir sus objetivos climáticos. Este impulso conjunto implica tanto al sector público, como a los inversores privados en cuanto que ambos deben aumentar su apoyo financiero a la investigación en energía.
 
En este sentido, debe subrayarse la necesidad de que los Gobiernos apliquen políticas públicas de fomento de tecnologías de energía limpia, por medio de incentivos a la innovación. Es urgente acelerar el desarrollo y despliegue de tecnologías avanzadas en eficiencia energética, el fomento de nuevas tecnologías de energías renovables y en general todas aquellas tecnologías que ayuden a la reducción de emisiones, con el fin de hacer frente a los desafíos globales de la seguridad energética, el cambio climático y la competitividad.
 
Una cuestión, que sin duda, está sometida a muy distintos pareceres y que está encima de la mesa es ¿qué solución puede encontrase para compensar la pérdida de competitividad que pueden sufrir algunas empresas de sectores clave intensivas en energía o del sector energético, fundamentalmente europeas, que se enfrentan en el mercado internacional a competidoras no sujetas al mismo nivel de regulación en materia de costes ambientales?
 
Evitar la deslocalización parece un objetivo deseable que exige disposiciones especiales para que ciertos procesos de fabricación no comporten costes adicionales a las empresas. Las actuales disposiciones son rechazadas por insuficientes por la industria afectada y es aconsejable, en este sentido se está trabajando, que se pueda resolver esta cuestión con el acuerdo de todas las partes. Un programa de energía y de tecnología de bajas emisiones, la explotación de recursos alternativos y el establecimiento de objetivos sobre la competitividad, son medidas aceptadas que deben ayudar a superar este problema.
 
En conclusión, se han aprendido muchas lecciones de los errores cometidos en las negociaciones anteriores. Ahora es el momento de aplicar todas esas experiencias para encontrar un acuerdo adecuado para combatir el cambio climático a nivel mundial en el que todos los países deben estar representados. Con esta finalidad, la innovación y el desarrollo tecnológico serán el pilar sobre el que se construya la política climática.
 
Finalmente, París y su posterior éxito no será posible sin una actitud de colaboración público-privada eficaz y una regulación que favorezca la autorregulación. Un buen ejemplo de ello es el reciente acuerdo entre 80 corporaciones multinacionales y el gobierno de Obama para reducir su impacto ambiental en los horizontes 2020 y 2050. Además, me gustaría destacar la iniciativa liderada por las 10 principales compañías de petróleo y gas del mundo, entre ellas Repsol, con una declaración conjunta para expresar su apoyo colectivo a la consecución de un acuerdo sobre el cambio climático global y eficaz en la COP21.
 
No quiero terminar sin agradecer de nuevo a todos los ponentes y moderadores su participación y no ya solo por el nivel de sus aportaciones sino también por su diligencia y disponibilidad durante el proceso de elaboración del programa. Les agradezco que hayan hecho tan fácil mi trabajo.
 
El programa de esta Conferencia lo hemos elaborado la Fundación Repsol, la Cátedra de Energía de Orkestra de la Universidad de Deusto, la Fundación para la Sostenibilidad Energética y Ambiental, FUNSEAM, y la Cátedra de Sostenibilidad Energética de la Universidad de Barcelona. Quiero agradecer a la Fundación Repsol, y en particular a su Vicepresidente, Ignacio Egea, su apoyo y dedicación al proyecto.
 
Por último, mi más cálido y especial agradecimiento a Repsol, y de forma destacada a su Presidente, que una vez más ha demostrado su preocupación por el cambio climático y su compromiso con la sostenibilidad organizando este evento que es un paso más en la ruta hacia Paris, hacia el éxito del COP 21. 
 
Madrid 4 de Noviembre de 2015
1665 Modificado por última vez en Viernes, 04 Diciembre 2015 09:55