El camino hacia la Unión de la Energía

El camino hacia la Unión de la Energía  

Desde que la Comisión Europea presentó en 2015 el proyecto “Unión por la Energía” con el objetivo de reducir su dependencia exterior y crear un mercado único a nivel europeo, la cuestión energética no ha dejado de estar presente en la agenda política comunitaria. El Third Report on the State of the Energy Union realiza un seguimiento de los progresos realizados en este último año y un avance de lo que se espera del próximo.

Ya hace 3 años que se publicó la estrategia marco para la Unión Energética y en este tiempo la Comisión ha presentado todas las propuestas legislativas necesarias para cumplir con los 3 principios que guían este proceso: eficiencia energética, liderazgo mundial en acción climática y en energías renovables y un trato justo para los consumidores, acompañada de un proceso de empoderamiento.

Avances significativos, tal como pone de manifiesto el informe, pero que exigen de un nuevo impulso en determinadas cuestiones si se desea que la Unión de la Energía se convierta en una realidad para finales de 2019. Cuestiones como la aprobación del amplio abanico de medidas recogidas en el paquete de propuestas legislativas Clean Energy for All European o la necesidad de completar, por parte de todos los Estados miembros, los diferentes planes integrados nacionales de energía y clima dentro del calendario establecido - inicios de 2018 -.

Las principales tendencias observadas en los últimos años se han visto reforzadas en el pasado ejercicio. Europa se está moviendo de un sistema energético basado en los combustibles fósiles a otro digital dominado por las bajas emisiones y en el que el consumidor ocupa una posición central. Ejemplo de este proceso es el continuado aumento del porcentaje de renovables en el mix de generación (16,7% sobre el consumo final de energía), o el hecho que el 77% de la nueva capacidad instalada era renovable. También se observa que el desacoplamiento en la evolución de las emisiones y el PIB se está convirtiendo en una realidad gracias a la innovación, igual sucede con la relación con el consumo de energía. La transición energética está reportando otros beneficios como la modernización de la economía que se observa en el auge de las patentes en tecnologías limpias. El informe también destaca potenciales amenazas al despliegue de la transición energética como el mantenimiento de las subvenciones a los combustibles fósiles por parte de los Estados miembros.

De cara a futuro, se plantea que la transición energética debe ser socialmente justa, conducir a la innovación y estar basada en nuevas infraestructuras, a la vez que se mejora la seguridad del suministro. Debe ser entendida como una oportunidad de inversión, siendo una de las principales prioridades de la UE para el desarrollo de la Unión de la Energía desbloquear la inversión. Se han puesto en marcha distintos mecanismos que deben perseguir este fin como el European Fund for Strategic Investments (EFSI), Connecting Europe Facility (CEF), Smart Finance for Smart Buildings Initiative. Existen otras iniciativas destinadas específicamente a la eficiencia energética como De-risking Energy Efficiency Platform (DEEP) o Energy Efficiency Financial Institutions Group (EEFIG).

El documento concluye que, gracias a los progresos realizados en 2017, la UE se mantiene en el camino adecuado para la consecución de la Unión de la Energía.

96 Modificado por última vez en Jueves, 04 Enero 2018 11:25