Impacto de la digitalización en la definición del sector energético del futuro

Impacto de la digitalización en la definición del sector energético del futuro  

El desarrollo e implantación de la tecnología digital y del uso de internet están incidiendo en el sector energético, afectando de forma decidida al actual modelo de consumo y producción. La Agencia Internacional de la Energía (AIE), en su reciente estudio Digitalisation & Energy, pretende aclarar lo que la digitalización puede aportar al mundo de la energía, destacando su gran potencial y enumerando los más acuciantes retos para su efectivo desarrollo.

La digitalización no es nada nuevo en el sector energético. Con esta visión arranca el estudio de la AIE, poniendo de manifiesto que el sector ha sido pionero en la implantación de las más novedosas tecnologías en las décadas de los 70s y los 80s, tanto para la operación de la red y el sistema eléctrico, como para la exploración y producción petrolífera, entre otros ejemplos.

El desarrollo e implementación creciente de la tecnología digital y del uso de internet está afectando al sector energético. No solo en la capacidad de recolección de una cantidad ingente de información con un gran potencial, sino también facilitando la irrupción de un modelo de producción y consumo de la energía.

El estudio de la AIE pone de manifiesto el alcance del cambio, tanto en la vertiente de la demanda como de la oferta. En el caso concreto de la demanda, son muchos los ámbitos de incidencia apuntados por la Agencia. En el caso concreto del transporte, la figura del vehículo autónomo puede suponer mejoras de eficiencia. En el ámbito de la edificación, el informe señala que se puede conseguir un 10% de reducción del consumo energético sólo con el uso de la información en tiempo real. En la industria, con larga experiencia en el uso de dispositivos, se puede conseguir un importante ahorro a través de una monitorización más exhaustiva.

Por el lado de la oferta también se esperan importantes beneficios por la vía de incrementos de la productividad y mejoras en la seguridad. En Oil&Gas, el informe augura que con un desarrollo generalizado de la digitalización se podría conseguir un ahorro de entre el 10% y el 20%, siendo el sector eléctrico uno de los ámbitos más destacado, con cálculos de potenciales ahorros cercanos a los 80.000 M$ anuales.

Precisamente en el ámbito eléctrico, el estudio pone de manifiesto que más allá del ahorro económico, uno de los principales beneficios que se espera de la digitalización es la transformación de los mercados eléctricos. En un momento como el actual, de creciente participación de la generación de origen renovables, mayoritariamente caracterizada por su intermitencia, el proceso de digitalización no únicamente puede ayudar a una mejor integración en el sistema a partir de una gestión más eficiente de las redes, sino que adicionalmente la respuesta de la demanda inteligente tiene un potencial de proveer 185 GW de flexibilidad a nivel global. Otros aspectos destacados son la carga inteligente del vehículo eléctrico o el desarrollo de la generación distribuida.

Los retos a los que se enfrenta la digitalización en el sector energético son la ciberseguridad, en la medida que se está mucho más expuesto a ataques informáticos, con la preocupación sobre la privacidad de la información que ello conlleva. En cualquier caso, estos dos aspectos, así como su propio desarrollo, requerirán de un eficiente desarrollo regulatorio por parte de las entidades correspondientes. El propio proceso regulador se puede ver favorecido por la difusión de la digitalización. El informe termina con un decálogo de recomendaciones dirigida a reguladores y políticos, que les permita avanzar en la senda de la digitalización.

111 Modificado por última vez en Jueves, 30 Noviembre 2017 12:09
Logo Fundación Repsol endesa18 Logo Grupo ACS Logo Enagas Logo CLH Gas Natural Fenosa Logo CEPSA Logo EDP Renováveis Logo Red Eléctrica de España