Los retos de futuro del gas natural

Los retos de futuro del gas natural  

El gas natural debe jugar un papel decisivo en la transición energética para lograr un sistema bajo en emisiones de carbono. Con el objetivo de analizar las perspectivas del gas natural en 2016, The Oxford Institute for Energy Studies puso en marcha un programa de investigación para examinar los diferentes retos que pueden acabar determinando el horizonte a corto, medio y largo plazo del gas natural en este nuevo escenario descarbonizado. El reciente estudio The future of Gas, presenta las principales conclusiones de este programa de investigación.

El gas natural ofrece una serie de ventajas en comparación con otros combustibles tradicionales, además de ser considerado una de las tecnologías más eficientes desde el punto de vista económico y medioambiental. Así pues, el desarrollo del gas natural conlleva una reducción de carbono y una mejora en la calidad del aire local y global. Al mismo tiempo, estar considerado un combustible limpio y flexible lo convierte en un apoyo esencial para aumentar la penetración de las energías renovables. A pesar de su importancia, los autores ponen de manifiesto la irrupción de diferentes incertidumbres que pueden condicionar su relevancia futura como fuente energética de y para la transición. En este sentido, se apunta que, si bien la sustitución del carbón por el gas natural será clave en la lucha contra el cambio climático, cada vez se plantean más dudas sobre el impacto de las fugas de metano de la cadena de gas, lo que genera incertidumbre respecto a las ventajas generales de la industria de gases de efecto invernadero. En este sentido, el debate acerca del futuro del gas sigue abierto y activo.

En este contexto, el estudio elaborado por The Oxford Institute for Energy Studies sintetiza las principales conclusiones fruto de su programa de investigación acerca de los principales retos a los que se enfrenta el sector gasista en el futuro.

Desde una perspectiva geográfica, los autores resaltan que un factor determinante para el futuro del gas serán los objetivos que se establezcan en términos de reducción de carbono, calidad del aire, así como el acceso al suministro que pueden tener de forma asequible y segura los principales mercados emergentes, en particular China e India. No obstante, el estudio recalca que, junto con todos los nuevos problemas de gas relacionados con el clima, la seguridad del suministro sigue siendo una preocupación constante tanto en Europa como en Asia, y las opiniones sobre su importancia y la mejor manera de resolver sus desafíos, difieren notablemente tanto a través como dentro de las regiones. En este sentido, en Europa, la principal preocupación es el papel del gas ruso, mientras que en Asia pasa por asegurar la competitividad del gas natural licuado importado frente a otras fuentes nacionales como el carbón y las energías renovables.

Otro reto señalado en el estudio es la velocidad y el alcance del desarrollo de gas con bajo o cero contenidos de carbono procedente de diversas fuentes alternativas como es el biogás, el biometano y el hidrógeno. El gas renovable se encuentra en una temprana etapa de desarrollo, así pues, desde una perspectiva de costos, el estudio indica que los gases renovables no serán competitivos con el gas natural derivado de fósiles antes de 2050. Por lo tanto, un mayor desarrollo de la producción de gas renovable dependerá de la política y el apoyo normativo, y de un impulso continuo para reducir las emisiones de carbono para alcanzar o superar los objetivos establecidos en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Clima 2015.

Finalmente, otro aspecto clave del gas pasa por hacerse un hueco en los sectores del mercado en los que hasta ahora no ha estado presente en la mayoría de los países, particularmente, en el sector del transporte. El estudio enfatiza la función del gas natural como un combustible alternativo para el transporte marítimo. Aunque en los últimos años las aplicaciones del gas natural, tanto en el transporte terrestre como en el marítimo, no han parado de crecer, el estudio destaca que todavía es demasiado pronto para afirmar que este combustible limpio está considerado como solución preferible. Únicamente un pequeño número de operadores a gran escala se han comprometido claramente con los barcos de gas natural licuado, y queda por ver cuántos otros los seguirán.

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