Los retos de futuro del gas natural: climáticos y competitivos

Los retos de futuro del gas natural: climáticos y competitivos  

El gas natural está llamado a asumir un creciente protagonismo en el proceso de transición hacia una economía descarbonizada. No obstante, esta situación de privilegio puede verse amenazada, tal como pone de manifiesto el reciente informe elaborado por el Oxford Institute for Energy Studies, Challenges to the Future of Gas: unburnable or unaffordable?, que considera que el crecimiento que se espera de esta fuente de energía en el horizonte de 2040 podría verse amenazada si los precios se elevan por encima de determinados límites o si se concentran los esfuerzos exclusivamente en la demanda para la generación eléctrica.

El gas se considera un combustible de transición que va a ir sustituyendo a otros combustibles fósiles más contaminantes, por este motivo se espera que su consumo crezca hasta 2030, quizás incluso hasta 2040. A partir de este momento, sin embargo, caerá progresivamente y su relevancia irá menguando, llegando incluso a no consumirse un volumen significativo de reservas (unburnable) si se quiere cumplir con los objetivos de emisiones fijados en la COP21.

Estas previsiones realizadas por el Oxford Institute for Energy Studies no son uniformes, presentando fuertes diferencias por regiones o incluso por países, donde se pueden dar casos concretos, donde el consumo de gas puede seguir al alza incluso después de estas fechas.

El crecimiento de la demanda de gas natural como energía de transición puede conllevar tensiones de precios que hagan que el gas no sea asequible para una mayoría de países, especialmente fuera del ámbito de la OCDE. Según el estudio, se puede producir una reducción en la demanda de gas natural explicada en mayor medida por una potencial pérdida de competitividad futura, más que por parte de las restricciones de la política climática.

La clave para que el gas cumpla su papel de combustible de transición hasta 2030 o más allá radica en que no supere la barrera de los 8$ MMbtu para países de altos ingresos y los 6$ MMbtu para los de bajos ingresos. En definitiva, el mayor reto en la evolución futura del gas se encuentra en que se convierta en inasequible y poco competitivo.

Por tanto, las compañías gasistas se deberían plantear esperar aumentos de precios que permitan explotar nuevos yacimientos que, con el nivel actual de precios, no son rentables. Antes este escenario es necesario seguir avanzando en la senda de reducción de los costes de los nuevos yacimientos en el futuro. Otro reto importante al que se enfrenta el gas es la necesidad de buscar nuevos nichos de demanda en los sectores industrial, residencial o transporte, dado que con el proceso de electrificación pronto va a tener que enfrentarse a una competencia creciente en ámbitos hasta ahora inusuales que incidirá de manera significativa en su peso en la matriz energética.

758 Modificado por última vez en Jueves, 04 Enero 2018 11:32