Nuevos modelos de negocio en el sector eléctrico

Nuevos modelos de negocio en el sector eléctrico  

La transición hacia una economía climáticamente neutra juntamente con la irrupción de nuevas tecnologías digitales está cambiando por completo la forma en que se genera valor en el sector eléctrico. En este sentido, la reciente publicación New Business Models in Electricity: the Heavy, the Light, and the Ghost elaborado conjuntamente por la Florence School of Regulation (FSR) y el Robert Schuman Centre for Advanced Studies del European University Institute, aborda los principales desafíos a los que se enfrenta el sector eléctrico.

La inversión en nuevos activos de generación eléctrica libre de CO2 y otros gases de efecto invernadero (GEI), así como la adopción de nuevas tecnologías digitales con el fin de desarrollar servicios innovadores y ofrecerlos a clientes específicos, está permitiendo la aparición de nuevos modelos de negocio con importantes implicaciones para las propias empresas que los implementan y para el sector eléctrico en general. En este sentido, dos grupos de modelos de negocio son claramente visibles en el sector.

En primer lugar, la aparición de nuevos generadores verdes conforma el primer grupo. El principal desafío de este modelo de negocio recae en cómo garantizar un flujo de ingresos adecuado y estable tanto a los inversores profesionales como a los prosumidores que permita un sistema energético libre de emisiones. En las últimas décadas, los gobiernos han asegurado en gran medida ingresos constantes mediante distintos mecanismos de promoción. Esto contribuyó al despegue de las energías renovables, pero al mismo tiempo, hizo que los generadores de energías renovables permanecieran a merced de las elecciones de los encargados de la formulación de políticas y de los reguladores. Sin embargo, según apuntan los autores, está por ver si los modelos de negocio de energía eólica y solar fotovoltaica a escala comercial y entre prosumidores podrán sobrevivir a la eliminación gradual de las políticas de soporte y tendrán capacidad suficiente para mantenerse por sí mismos. Así mismo, los autores recuerdan que la reducción notable de los costos de la tecnología y los acuerdos de compra de electricidad corporativos a largo plazo se posicionarán como posibles soluciones eficientes basadas en el mercado.

El segundo grupo de modelos de negocio tiene como propósito ofrecer productos específicos a los clientes gracias a la riqueza de datos y dispositivos cada vez más interoperables debido a la digitalización. Una combinación de plataformas digitales descentralizadas y nuevos algoritmos que desintermedian el comercio de electricidad están creando comunidades previamente inexistentes. Según se desprende del informe, la incertidumbre recae en si estos modelos de comercio digitales serán capaces de mantener un precio que refleje más de cerca los costes reales y podrán substituir cargos de red, impuestos y gravámenes ineficientes.

Finalmente, los autores indican que estos dos modelos de negocio no se entienden sin la existencia de las redes inteligentes, tanto de transmisión como de distribución. Ante este nuevo escenario, las empresas de redes se enfrentan también a grandes desafíos. Caracterizados por un sistema de red en inversiones en activos físicos de larga duración y con remuneración de capital garantizado por tarifas de red reguladas, coge cada vez más importancia un cambio en el enfoque hacia las características específicas de los productos y los clientes. Sin embargo, este cambio por sí mismo, no puede ser concebido debido a la naturaleza regulada del negocio. Así pues, los investigadores enfatizan que las decisiones de las autoridades reguladoras serán tan relevantes como las de la alta dirección de las empresas para determinar si las redes liderarán el cambio o, por lo contrario, lo seguirán.

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