Participación de los consumidores en los mercados energéticos: el papel de la información y el conocimiento

Participación de los consumidores en los mercados energéticos: el papel de la información y el conocimiento  

El proceso de liberalización del mercado energético, iniciado a principios de los años noventa, dio lugar al derecho de todos los consumidores para elegir libremente su suministradora energética. No obstante, en estos momentos, las tasas de cambio reales siguen siendo bajas. En este ámbito, el estudio elaborado por los miembros del Energy Policy Research Group de la Universidad de Cambridge indaga en los factores explicativos asociados con el comportamiento de los hogares en los mercados de energía.

Comprender el comportamiento de cambio de los consumidores en los mercados minoristas de energía es un factor clave ya que puede revelar el estado de la competencia del propio mercado y la naturaleza del compromiso del consumidor delante de productos homogéneos como son la electricidad o el gas natural. La toma de decisiones de los consumidores sobre el cambio de proveedor, tarifa o medio de pago, normalmente implica varias etapas. El primer paso es reconocer el problema, es decir, identificar una motivación que estimule el cambio, seguido de una búsqueda de información sobre las distintas opciones disponibles. A continuación, se lleva a cabo un proceso de comparación y evaluación de alternativas y, finalmente, tiene lugar la etapa de cambio en sí.

Desde una perspectiva orientada a examinar el papel que juega la información y el conocimiento en la toma de decisiones, los investigadores He y Reiner, autores de la publicación titulada Customer Engagement in Energy Markets: the Role of Information and Knowledge, ponen de manifiesto que a pesar del elevado potencial de ganancias económicas asociadas al cambio de proveedor de energía y/o de renegociación de un contrato existente con el comercializador, el consumidor residencial promedio británico no es lo suficientemente activo en la búsqueda de tarifas o proveedores alternativos para obtener un mejor acuerdo.

En particular, el estudio examina cómo la información externa y el conocimiento previo que pueda tener el consumidor llevan asociados efectos diferentes en términos de participación de los hogares en el mercado energético. Los resultados demuestran que la falta de una percepción clara sobre las posibles diferencias entre las tarifas de energía reduce la probabilidad de participación de los consumidores en los mercados. Estos resultados sugieren que una mejor comprensión por parte del consumidor de la gama de tarifas disponibles sería útil para promover un mayor compromiso. En cambio, un conocimiento previo sobre el gasto energético de los hogares y la familiaridad con las tarifas energéticas impulsan el compromiso del consumidor en buscar opciones más eficientes. En este sentido, los autores ponen de manifiesto la necesidad de llevar a cabo campañas formativas para comprender los distintos conceptos de las facturas de energía y sus posibles ahorros mediante el uso de comparadores de tarifas. Finalmente, respecto al acceso a información externa, los resultados revelan un efecto positivo en el comportamiento del consumidor ya que hoy en día la información veraz obtenida y procesada a través de internet proporciona a los consumidores un canal importante para mejorar su toma de decisiones sobre su gasto de energía.

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