¿Por qué es importante la financiación verde y sostenible?

¿Por qué es importante la financiación verde y sostenible?  

A pesar del incremento que ha experimentado a lo largo de estos últimos años, la inversión en tecnologías bajas en carbono todavía representa una parte muy pequeña de los activos de los inversores. En general, las instituciones financieras muestran más interés en los proyectos de combustibles convencionales que en los proyectos verdes. El reciente estudio “Why is green finance important?”, del Banco de Desarrollo Asiático, pone de manifiesto la necesidad de aumentar la financiación verde y se indican nuevas vías de financiación en el sector energético.

La financiación verde engloba todas las iniciativas llevadas a cabo por agentes privados y públicos para desarrollar, promover e implementar proyectos con impactos sostenibles. Dentro del sector energético, la promoción de energías renovables y la eficiencia energética representan los principales ámbitos de inversión con proyectos verdes para proporcionar seguridad energética y cumplir con los objetivos de energía y clima. Sin lugar a dudas, en un contexto internacional donde prima la transición hacía una economía de cero emisiones de gases de efecto invernadero, el desarrollo de proyectos e instrumentos financieros verdes resulta de vital importancia. No obstante, el elevado riesgo asociado a estas nuevas tecnologías sumado a una tasa más baja de rentabilidad, hace que instituciones tanto públicas como privadas no hayan mostrado el suficiente interés en invertir en dichos proyectos y que los combustibles fósiles continúen dominando claramente la inversión energética.

Ante esta situación desfavorable de las tecnologías verdes, los autores del informe manifiestan que el principal reto pasa por definir una estrategia que contemple la financiación de las inversiones que brindan beneficios ambientales a través de nuevos instrumentos financieros y nuevas políticas. Para ello, es necesario identificar los proyectos correctos, desarrollar los planes complejos que involucren tanto al sector público como al privado (y a menudo la cooperación de más de un país) y la estructuración de la financiación.

En los últimos años se han desarrollado nuevos métodos para financiar proyectos verdes (bonos y bancos verdes) con cierto potencial para apoyar el desarrollo de energía limpia. No obstante, dada la reducción en la inversión global en energía experimentada, los autores resaltan que la financiación bancaria no puede proporcionar toda la financiación para proyectos verdes y, consecuentemente, se debe buscar nuevos canales alternativos. Entre las posibles soluciones destacan la promoción de las instituciones financieras no bancarias a invertir en proyectos verdes (incluidos los fondos de pensiones y las compañías de seguros); el papel de la banca central verde como institución en una posición predominante para apoyar el desarrollo de modelos de finanzas verdes y hacer cumplir los precios adecuados del riesgo ambiental y de carbono por parte de las instituciones financieras; el papel de la política fiscal en el aumento de la tasa de rendimiento de los proyectos verdes y, por lo tanto, en elevar la participación del sector privado en la inversión; la promoción de los fondos comunitarios verdes como medida para financiar proyectos ecológicos de dimensiones más reducidas y regionales; y por último y, no por ello menos importante, el uso de las nuevas tecnologías financieras (fintech), como las aplicaciones del big data y el blockchain para el desarrollo de energía renovable, mercados de electricidad descentralizados, créditos de carbono y financiación climática, e innovación en instrumentos financieros.

950 Modificado por última vez en Martes, 07 Mayo 2019 09:40